El guiñote en mi pueblo es una especie de religión cuyo culto se practica a diario tras la comida y tras la cena. Estos son los verdaderos acontecimientos del día.
Por más que juego en otros sitios solo me siento presionado allí. Perder es mucho más que pagar la consumición de los otros. En mi pueblo es en el único sitio que trato de poner en práctica todo lo que me enseña mi padre cada vez que jugamos:
Contar los triunfos, contar los guiñotes, descartarme de otro palo que él, no matar de últimas, no darle triunfo a las cuarenta, contar los puntos propios y de los otros, respetar al compañero, marcar o no marcar de vueltas, guardar los triunfos, etc.
Es todo un ritual. Están los jugadores habituales y los followers o expectadores que se ponen de tras de uno para ver cómo la cagas y darte después mil consejos de qué carta deberías haber tirado al 2 de espadas de tu compañero hace 5 bazas....claro ellos ven tus cartas y las del otro.
Hace tiempo usaba la táctica de coger una carta antes de tirarla y esperar qué se murmuraba antes de tirarla. Si había mucho murmullo tenía claro que esa no era la mejor opción y elegía otra...Ahora procuro ser yo mismo, seguir las reglas y me pasa como antes; unas veces ganamos, otras perdemos y si llevamos el as, el tres y las cuarenta no perdemos nunca.

Espero que se te de mejor que el MUS.
Para tu desgracia nada se me dá mejor que el mus